martes, 18 de noviembre de 2008

El valle Kenshin



El final, aunque no lo parezca encierra algo hermoso, espero que lo descubrais.

A finales del s. XIV en la China de la dinastía Ming eran comunes las batallas contra los mongoles, estos intentaban una y otra vez acabar con la opresión china y estos a su vez los sometían con toda clase de impuestos, torturas y saqueo de sus ciudades.

Cada batalla que se sucedia con los mongoles eran aplacadas por los chinos con total impunidad, excepto un sitio, el valle Kenshin. Árido, seco, casi desértico, en tierra de nadie pero enclave primordial para que los mongoles no conquistaran Nanjin, la capital; y en mitad del páramo una fortaleza china, cada vez más diezmado por los ataques mongoles.

Este punto débil llego a los oidos del emperador Zhu Yuanzhang. No podía mandar más hombres, temía que ese punto de debilitara y entonces caería toda China.

El emperador Zhu comenzó en ese tiempo a tener contactos comerciales con Japón y se enteró de unos valerosos guerreros que allí vivían.

Japón basaba su poder en los shogunatos que estos a su vez entregaban tierras a los señores feudales, los daimyo, que eran protegidos por los samurais.

Zhu contrató a uno de los mejores samurais de la época, Kamakura y a 600 compañeros más para defender la fortaleza de Kenshin.

Kamakura era un estratega increible, los mongoles eran rechazados cada vez que intentaban cruzar el paso, pero siempre en los ataques se cobraba la vida de algún samurai. Estos morían poco a poco, pero contenían suficientemente las hordas mongolas.

Hasta que en una de las batallas más sangrientas que se recuerdan en la historia china, atacaron 10.000 guerreros mongoles contra excasamente 500 samurais, solo sobrevivieron Kamakura y seis valerosos samurais, fue tal la derrota que el ejercito mongol se rearmó para dar el ataque final.

El emperador Zhu destacó a unas cuantas unidades a la salida del valle sin prestar el menor auxilio a los de la fortaleza de Kenshin, creyendo que ya estaban todos muertos.

Esa noche, con todo el cielo estrellado, Kamakura reunió a sus seis compañeros, comieron, bebieron, bailaron, rieron, se contaron historias, eran felices, pero sabían que al día siguiente iba a ser su último día en la tierra.

Y llegó el día, al alba, un ejercito mucho mayor que el del día anterior se apostó a la entrada del valle, muy cerca de la fortaleza.

Kamakura y los suyos, con una sonrisa de felicidad en su rostro, sabían que morir en la batalla reportaría honor a su familia, estaban orgullosos.

Abrieron la puerta de la fortaleza, salieron tranquilamente, despertaron a la katana y al wakizashi, tensaron los arcos, apuntaron sus lanzas, eran los señores dadores de vida y muerte.
Se lanzaron contra el enemigo al grito de:

"HOY ES UN BUEN DÍA PARA MORIR"

8 comentarios:

CalidaSirena dijo...

Me ha encantado la historia..
Besos muy dulces y cálidos

M. Jose dijo...

Cualquier día es bueno para morir si uno quiere hacerlo...y sobre todo si sabe que morir es el primer paso que se da a la vida...
Un beso querido David
MJ

M. Jose dijo...

Perdona, pero yo he visto David en algún sitio...no habrás cambiado el nombre??? si no es así, no lo sé, creo que no...no te conozco....
Soy misteriosa como me has llamado...quizás un poco bruja...por eso...
Un bsito
MJ

desde mi templo dijo...

A mi tambien me gustaría morir como ellos, con la cabeza alta y con la convicción de haber disfrutado de la vida hasta el último momento. No sé si era este el secreto que guardaba, simplemente es lo que he recogido de esta hermosa historia.
Gracias por compartirla con nosotros.

Besos.

Nuria dijo...

Son las lecciones que te da la vida las que te hacen tener experiencia para vivir...o morir
Me ha encantado Luis
Bs
N.

Gemma dijo...

Esta gente sentían el honor en la sangre, sabían vivir y morir por una causa. Gracias por poner esta historia por aquí. Un abrazo.

El último samurai bancario dijo...

La historia de los Samurais es la historia del honor y la fijación a unos valores que estaban por encima de todo lo material.

Buen post

Saludos

Luis dijo...

Calidasirena
a mi lo que me encanta es que visites este lugar...
Noto la dulzura de tus besos

M. Jose
chica misteriosa te has acercado algo a lo que se esconde en la historia
Besitos de todos los colores

Desde mi templo
también te has acercado, pero a nadie le gusta morirse...o matarse, creo...
Besos

Nuria
...o prepararte para la muerte...
...Besos...

Gemma
el honor y el orgullo era lo más que tenían...hoy en día pocos morirían por algo
Superbesos a lo andy warhol

El ultimo samurai bancario
vaya, gracias por la visita, un samurai de verdad, querido amigo el honor y la integridad personal están por encima de dineros y posesiones...
Bienvenido


Queridos amigos
¿no os habeis levantado alguna vez y os habeis preguntado alguna vez que hoy es un buen día para morir?
Simplemente por el hecho de estar llenos de vida....
Espero que hayais reflexionado, gracias por vuestras visitas